
Terminamos la semana dando cinco consejos para aquellos equipos de marketing que tengan intención de iniciar ahora la “transformación digital” de sus marcas:
1. Elige una agencia que ofrezca un servicio integral
Internet es un canal de comunicación con el consumidor, como también lo son otros canales tradicionales (tv, prensa, etc) y el punto de venta. Es un error plantear la comunicación/activación on-line de forma independiente a la off-line.
Es por ello que la elección de la agencia se convierte es una decisión muy importante. Dedica tiempo a tomar esta decisión, valora varias agencias, discute con ellos el proyecto a realizar, pide opinión a colegas, revisa casos en los que hayan trabajado, hasta concluir qué agencia es la que mejor se adapta a tus necesidades.
2. Elabora una potente estrategia digital
La gran diferencia de Internet (y ahora también de la TV digital) respecto al resto de canales de comunicación, es el reparto de poderes: ahora el usuario decide si te quiere ver o no, si te da la oportunidad de que le hables o directamente te ignora.
Por lo tanto, la estrategia digital deberá definir los pilares principales en los que se va a basar la actividad de tu marca en Internet: qué contenido relevante voy a ofrecer, dónde lo voy a comunicar (propia web, otros sites, redes sociales) y cómo lo voy a dar a conocer (search, displays, brand content, etc).
3. Establece un plan de trabajo digital específico (metodología, procesos, responsables, timings)
Si la publicidad tradicional funciona por campañas o por ‘olas’, la posibilidad de comunicarte con el consumidor sin necesidad de la compra de medios ha permitido que las campañas sean mucho menos estacionales, y, en consecuencia, el trabajo detrás de ellas es constante a lo largo de casi todo el año.
Sin un plan de trabajo acordado entre cliente y agencia, en el que se definan procesos, responsables y timings, se puede generar tal descontrol que se traduzca en una pérdida considerable de tiempo, recursos y, más preocupante, retrasos y peor calidad en la implementación.
Evita las típicas reuniones eternas de reflexión y discusión con la agencia, y acuerda reuniones periódicas para toma de decisiones, de la misma manera que, por ejemplo, no acudimos al equipo de dirección para compartir ideas sino para recibir la aprobación de proyectos.
4. Delega en tu equipo de marketing
Otra gran diferencia entre la comunicación tradicional y la on-line es el nivel de involucración de los equipos de marketing en los procesos de creación, producción e implementación de acciones y piezas. De un único comercial de televisión pasamos a múltiples creatividades y contenidos digitales. De nuevo, la elección de la agencia es primordial para poder sobrevivir a este factor.
Pero también es de gran ayuda repartir tareas entre los diferentes miembros del equipo de marketing y, especialmente, delegar en los marketeros más junior: les ayudará a asumir responsabilidades, aportarán gran valor por el dominio que tienen de las nuevas tecnologías, y el riesgo a que la líen será normalmente pequeño (ejemplo: elaboración de un display vs una pieza tradicional, como puede ser una creatividad de exteriores).
5. Focalízate en lo realmente importante
Si bien en la comunicación tradicional tenemos muy asumido el rol y los objetivos de cada pieza que realizamos, en on-line tendemos a querer hacerlo todo y al mismo momento (por el menor coste del medio, a veces inexistente). Nunca se nos ocurriría realizar un comercial de TV, si no tuviéramos nada que contar o si pensáramos que la pieza no es suficientemente buena. En cambio, sí nos parece normal abrir el perfil de una marca en Facebook pese a no tener del todo claro para qué quiero tener esa página, y de qué voy a hablar en ella.
Aquí volvemos al punto numero 2: una buena estrategia nos ayudará a priorizar iniciativas. Siguiendo el ejemplo planteado, a través de la estrategia podremos determinar si debemos o no tener un perfil en Facebook, y en caso afirmativo, qué contenidos relevantes deberíamos estar compartiendo.
Es un error, principalmente en proyectos que parten de cero, querer hacerlo todo y estar en todas partes. Hacerlo mermará la calidad de aquello que realmente puede aportar, ya que no se podrán dedicar los recursos necesarios al haberlos repartidos en múltiples acciones que en conjunto sumarán menos.
Si sigues estos cinco consejos, utilizas tu sentido común, aunque no seas experto en nuevas tecnologías, tu éxito está asegurado.
¿Has creado una marca digital de tu empresa? ¿Cómo lo has hecho? ¿Aún no tienes una marca digital? ¿Crees que estos pasos te pueden servir de ayuda? Cuéntanoslo.
Fuente: www.puromarketing.com