
Entre los componentes constituyentes de la identidad corporativa de una empresa nos encontramos el color, que cumple una función distintiva sobre la que se articulan el logotipo y el símbolo. Aunque algunas veces se deja en segundo plano, el color es muy importante para las empresas, ya que forma parte del marco de referencia para identificar una marca. Además, el color es uno de los elementos visuales que más rápido se procesan mentalmente.
Un uso adecuado del color permite:
1. Mostrar el producto de manera más atractiva
2. Atraer la atención del consumidor
3. Dar personalidad propia al producto y diferenciarlo de la competencia
4. Posicionar y segmentar la marca en clases socioeconómicas
Pero los colores no son vistos por todos de igual modo, sino que generan sentimientos diferentes dependiendo de cada persona: alegría, tristeza, paz, oscuridad… En esto tiene mucho que ver la carga de significados que tenemos atados a nosotros culturalmente y de experiencias propias, algo que nos hace reaccionar o pensar de una manera determinada frente a los distintos colores.
La carga psicológica de los colores es bien conocida por los diseñadores de marcas y logotipos, quienes, para potenciar el éxito de sus creaciones, estudian los sentimientos y conceptos que se asocian a las principales tonalidades existentes, las cuales analizamos a continuación.
El amarillo es un color que transmite emoción, diversión, energía y felicidad. Se utiliza a menudo en los escaparates comerciales y marcas como Schweppes se han atrevido con él. Otras como Ferrari o Mc Donald’s han combinado el amararillo con el rojo para aumentar la sensación de fuerza.

El naranja está relacionado con la diversión, el ocio, la juventud… Es un color moderno y activo. Seguramente que al leer estas líneas a más de uno se le ha venido a la cabeza la operadora Orange como claro ejemplo de este caso.

El rojo es el color de la energía y su presencia es esencial en rebajas y liquidaciones. Evoca calor, pasión, fuerza y es el tono elegido por marcas mundialmente reconocidas como Coca-Cola o Vodafone.

El azul es el color de la seguridad, de la confianza, y está relacionado con el progreso, la libertad, la velocidad… Es muy usado por entidades financieras y empresas tecnológicas: BBVA, Facebook, Samsung…

El verde se asocia a la salud, al medio ambiente, a lo natural, y también al crecimiento, la veracidad y el beneficio. Es el color que, por su longitud de onda, mejor percibe el ojo y al que más sensible somos, por lo que hay que cuidar su uso para que no resulte molesto a la vista. Intermon Oxfam o Movistar se han decantado por este color.

El morado, el rosa y el púrpura, con cierto aire místico y romántico, transmiten elegancia, estilo, sensualidad y modernidad. Marcas como Yahoo o Renfe han apostado por ellos.

El marrón indica naturaleza, madera, utilidad. Debido a su calidez y neutralidad es utilizado en logos relacionados a la construcción y a las leyes. Algunas compañías como Starbucks o Ups llevan esta gama en sus diseños.

El negro es un color poderoso y conjuga autoridad, elegancia y tradición. Se encuentra en numerosas marcas por su peso, simplicidad y sofisticación. La firma de deportes Adidas nos sirve de ejemplo.

El gris se ubica en algún punto entre el blanco y el negro. Desde el punto de vista moral, se encuentra en un área entre el bien y el mal. También es considerado como neutral y frío. La multinacional Apple ha elegido este color para su marca.

Por último, el blanco es el color universal de la paz y la pureza. La empresa Allay Dayspa, por ejemplo, utiliza esta tonalidad.

¿Tuviste en cuenta el significado de los colores cuando los elegiste para el logotipo de tu empresa? ¿En qué medida crees que influyen los colores en la identidad visual de una empresa?¿No seleccionaste apropiadamente los colores de la marca de tu compañía y consideras que no van acorde con lo que deseas transmitir a los clientes? Esperamos vuestros comentarios.