Hoy es lunes y, por lo tanto, vamos a dedicar este post al tema que tenemos asignado para este día de la semana, que no es otro que: el protocolo empresarial.
Así, a lo largo de estas líneas, hablaremos del protocolo en la oficina, de saber estar y comportarse en el trabajo.
Si tenemos en cuenta que la mayor parte del día, durante la semana, nos la pasamos en el trabajo, es normal que tratemos de crear un ambiente laboral agradable en el que desenvolvernos, y tratar que la convivencia con los compañeros sea lo más cordial y pacífica posible.
Existen empresas en las que la competitividad es tan alta que este tipo de ambiente es difícil de conseguir, pero vamos a tratar de dar algunas pautas básicas de comportamiento para ayudar a crear ese “ambiente ideal” del que hablamos.
1. Mentalidad
Debemos ser abiertos y receptivos a las opiniones y sugerencias de los demás compañeros para mejorar el ambiente laboral en la empresa.
2. Evitar discusiones y riñas
Como en toda actividad laboral, hay días que las reuniones, las llamadas, la realización de informes y otras tareas nos traen de cabeza, con lo que los nervios están a flor de piel y surgen enfados por cualquier nimiedad. Esto crea un ambiente laboral tenso y poco agradable. Debemos tratar de controlar nuestro temperamento y ser lo más cordiales posibles.
3. Incidencias
Si tenemos que ausentarnos del trabajo por alguna razón (reuniones, enfermedad, asuntos personales, etc.) debemos avisar a la empresa para no cargar a los compañeros con algún trabajo extra que nos correspondería a nosotros y que tendrán que realizar por nuestra culpa. Hay que intentar en todo momento no ser el origen de conflictos en la empresa por esta causa.
4. Compartir
Las relaciones entre compañeros se basan en la confianza mutua y, por ello, debemos compartir toda la información a nuestro alcance para lograr un mejor flujo de trabajo en la oficina. No es honesto ni correcto “guardar” información que puede afectar a otras personas y departamentos.
5. Colaboración
Debemos estar abiertos al trabajo en equipo. En cualquier trabajo, cada persona tiene unas determinadas tareas que realizar, lo que no impide que podamos echar una mano a otros compañeros. Y si el trabajo es de un equipo, no debemos tratar de realizar el menor trabajo posible en detrimento del resto de compañeros del grupo de trabajo. Debemos colaborar entre todos. La satisfacción de un trabajo bien hecho es la mejor recompensa.
6. Respetar las normas y costumbres
Todas las personas tenemos nuestras propias particularidades y nuestra propia forma de ser, pero cuando se convive en comunidad éstas deben ser muchas veces reservadas para nuestro ámbito privado, y debemos adaptarnos. Quién no conoce, en su trabajo, a esa persona que sigue su propio estilo haciendo del ambiente laboral una auténtica “selva” donde no se respeta ninguna de las costumbres de la oficina. Esto suele dar lugar a malas relaciones personales, críticas y burlas.
7. Relaciones laborales
Se debe establecer una serie de protocolos de actuación en lo que a las relaciones se refiere para tratar de no invadir el ámbito privado de ninguna persona de la empresa.
8. Movimientos de personal
Se debe presentar a los nuevos empleados al resto de la plantilla (al menos a los de la misma planta o departamento, dependiendo del tamaño de la empresa). De igual modo, se debe despedir a los compañeros de trabajo que abandonen la empresa (por el motivo que sea: traslado, despido, etc.).
9. Críticas y sugerencias
Hay que evitar todo tipo de críticas con respecto a otros compañeros, su trabajo o cualquier otro aspecto que pueda causar malestar en la oficina. Las únicas críticas admisibles en una oficina son las constructivas. En cualquier caso, si las hubiera, debemos saber encajarlas con cierta diplomacia. No debemos olvidar esta máxima: “si criticamos es fácil que a nosotros también nos critiquen”. Las simpatías y antipatías suelen ser mutuas.
10. Honestidad
No debes atribuirte méritos por trabajos o proyectos de los que no has sido parte o, aun habiendo sido parte, no son tuyos en su totalidad. Incluso siendo propios, siempre se deben compartir con el resto de los compañeros, remarcando así la importancia de los mismos en la consecución de estos logros. Esto genera un ambiente laboral cordial y muy agradable.
11. Educación y respeto
La educación no consiste solamente en saludar, dar los buenos días, pedir las cosas por favor, etc. Ser educado debe ser una costumbre que, de forma sutil, conviva con nosotros a todas las horas del día. Lo mismo que el respeto: respeto a la forma de ser de los demás, a su forma de vestir, de hablar, de opinar… Si respetamos a los demás, los demás nos respetarán a nosotros.
¿Has tenido algún problema con un compañero de trabajo? ¿En tu oficina se respira un ambiente agradable? Cuéntanos tus anécdotas.
Fuente: www.protocolo.org






Otro de los temas en los que se ha centrado la encuesta es en cómo deben conducirse las empresas con Facebook, es decir, ¿es lícito que se revisen los perfiles de los aspirantes a un puesto de trabajo a través de las Redes Sociales? Sobre esto, un 52% de los consultados cree que sí, mientras que el 48% se muestra totalmente contrario.